En el Pabellón 4 de la cárcel de Florencio Varela los presos estudian filosofía, escriben y editan sus propios libros.
Mi nombre es Johan Cruyff. Si estás leyendo esta carta es porque ya estoy muerto. Más allá de mi carrera futbolística, siempre me consideré -y todavía me considero- una buena persona. Por eso estoy escribiendo esta confesión, para devolverle al mundo lo que le robé en el año 1983. A mi familia nunca …
Si los servicios de Google y Facebook son gratis. ¿Cómo hacen para ser empresas multimillonarias?
Era la mañana para él, y la noche para ella. Había visto sus historias de Instagram varias veces. Las repetía para no extrañarla. Su dedo gordo pisaba la pantalla como un gigante y volvía atrás.