Siete amigos, ocho puntos en la planta de un pie, varios veinticincos, 500 birras, más de treinta botellas de vodka barato. Veinte días y una cámara de fotos.
Por: Sara Lopreto Me dice que soy muy inteligente y me acaricia la cabeza. La palma de su mano está llena de callosidades y, cuando la desliza por mi pelo, siento cómo se enganchan, generando micro tirones. Es curioso, porque puedo sentir lo áspero de su piel como si estuviese acariciándome la cara. La caricia, …
Quizás este mundo no fue hecho para alguien como yo, me dijo con el filo encandilándole la pera. Yo estoy sentado, aburriéndome con un café y un cigarrillo.
La otra noche volví a soñar nítido. El sueño, como todos mis sueños, tenía varias escenas, pero la que recuerdo bien es la del básquet: yo tenía una pelota que picaba y picaba