Parecía una historia imposible, una idea alocada y cercana a la fantasía, pero por algún motivo la palabra “juntos” quedó impregnada en su cerebro. La rutina se alejaba para darle lugar a una nueva aventura.
Darío Coronda es uno de esos artistas anónimos que intervienen nuestras calles con su arte y convierten nuestra ciudad en un museo a cielo abierto. Conocelo:
Por Gabriel Hernandez Recuerdo la Nochebuena del ’93 con nostalgia, porque fue la última que vi a Papá Noel con vida. Esa noche, mi viejo, como siempre, se mandó un asado que estuvo increíble. Pero más allá de la cena, mi atención estaba puesta en la última media hora del 24 de diciembre, esa fracción …